lunes, 23 de noviembre de 2015

ATAHUALPA

Atahualpa

(Quito, 1500 - Cajamarca, actual Perú, 1533) Emperador inca (1525-1533). Hijo del emperador Huayna Cápac y de Túpac Paclla, princesa de Quito, fue favorecido por su padre, quien, poco antes de morir, en 1525, decidió dejarle el reino de Quito, la parte septentrional del Imperio Inca, en perjuicio de su hermanastro Huáscar, el heredero legítimo, al que correspondió el reino de Cuzco. Aunque inicialmente las relaciones entre ambos reinos fueron pacíficas, la ambición de Atahualpa por ampliar sus dominios condujo al Imperio Inca a una larga y sangrienta guerra civil.

Atahualpa
En 1532, informado de la presencia de los españoles en el norte del Perú, Atahualpa intentó sin éxito pactar una tregua con su hermanastro. Huáscar salió al encuentro del ejército quiteño, pero fue vencido en la batalla de Quipaypán y apresado en las orillas del río Apurímac cuando se retiraba hacia Cuzco. Posteriormente, Atahualpa ordenó asesinar a buena parte de los familiares y demás personas de confianza de su enemigo y trasladar al prisionero a su residencia, en la ciudad de Cajamarca.
En ese momento, el emperador inca recibió la noticia de que se aproximaba un reducido grupo de gentes extrañas, razón por la que decidió aplazar su entrada triunfal en Cuzco, la capital del imperio, hasta entrevistarse con los extranjeros. El 15 de noviembre de 1532, los conquistadores españoles llegaron a Cajamarca yFrancisco Pizarro, su jefe, concertó una reunión con el soberano inca a través de dos emisarios. Al día siguiente, Atahualpa entró en la gran plaza de la ciudad, con un séquito de unos tres o cuatro mil hombres prácticamente desarmados, para encontrarse con Pizarro, quien, con antelación, había emplazado de forma estratégica sus piezas de artillería y escondido parte de sus efectivos en las edificaciones que rodeaban el lugar.
No fue Pizarro, sin embargo, sino el fraile Vicente de Valverde el que se adelantó para saludar al inca y le exhortó a aceptar el cristianismo como religión verdadera y a someterse a la autoridad del rey Carlos I de España; Atahualpa, sorprendido e indignado ante la arrogancia de los extranjeros, se negó a ello y, con gesto altivo, arrojó al suelo la Biblia que se le había ofrecido. Pizarro dio entonces la señal de ataque: los soldados emboscados empezaron a disparar y la caballería cargó contra los desconcertados e indefensos indígenas. Al cabo de media hora de matanza, varios centenares de incas yacían muertos en la plaza y su soberano era retenido como rehén por los españoles.
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vida de atahualpa

                                  vida de atahualpa

Atahualpa (quechua: Ata-wallpa 'gallo'2 ) fue el decimotercer emperador inca y pese a que tuvo sucesores nombrados por los españoles es considerado como el último gobernante del Imperio inca.
Cuando Huáscar se coronó en Cuzco como emperador, Atahualpa contaba con el veterano ejército norteño de su padre, Huayna Capac, y con la herencia de un co-gobierno desde la ciudad de Quito, aunque subyugado al Cuzco. Tras ciertos sucesos que encendieron la mecha de la discordia entre ambos hermanos, se dio inicio a la sangrienta Guerra civil incaica.3
Tras trece batallas logró vencer a Huáscar en el año 1532 en Quipaypan, cerca de Cuzco, tras lo cual Atahualpa se proclamóInca o emperador. Luego, en la ciudad de Cajamarca conoció a los españoles donde, según la versión tradicional y después de una inesperada emboscada española, habría sido hecho prisionero por Francisco Pizarro. A los pocos meses fue acusado de traición por los españoles, que lo acusaron de ocultar un tesoro, conspiración contra la corona española y de asesinar a Huáscar. Para su rescate ofreció pagar dos habitaciones llenas de plata y una de oro. Cumplió con su oferta, pero los españoles no cumplieron con su parte, y lo sentenciaron a morir resultando finalmente ejecutado por medio del garrote.